Diogo Ferrão hace balance y mira hacia el futuro
- SuperCars Endurance GT4 South

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La temporada 2026 está confirmando la evolución que se ha venido produciendo en los últimos años. El Supercars Endurance atraviesa el mejor momento de su historia, presentando parrillas que, en las pruebas disputadas en circuitos permanentes, superan los cincuenta coches repartidos en dos parrillas. El crecimiento de los campeonatos, la llegada de nuevos pilotos y equipos, el refuerzo de la dimensión internacional y la aparición de nuevas categorías demuestran la madurez alcanzada por el proyecto promovido por Race Ready.
Para Diogo Ferrão, máximo responsable de la organización, estos resultados no han surgido por casualidad. Son, más bien, la consecuencia de varios años de trabajo, de decisiones estratégicas y de la capacidad para mantener intacta la visión inicial, incluso cuando muchos dudaban de la viabilidad de un campeonato ibérico de Gran Turismo.
"Todas las historias de éxito tienen una explicación. Siempre son el resultado de la combinación de varios factores. Destacaría tres. En primer lugar, la resiliencia y la capacidad de adaptación. El proyecto y el concepto no fueron bien recibidos al principio, porque muchos consideraban que un campeonato de este nivel sería demasiado caro para la realidad de la Península Ibérica. Acabamos demostrando precisamente lo contrario: a pesar del glamour y de las prestaciones de los GT, los costes de utilización son perfectamente razonables. Tuvimos que saber esperar, adaptar el formato a las necesidades de los equipos y de los pilotos, pero sin renunciar nunca al concepto que habíamos imaginado desde el primer día", comenzó explicando Diogo Ferrão.
Pero una idea, por sí sola, no basta; hace falta quien la lleve a la práctica: "El segundo factor es el equipo que hay detrás del campeonato. Solo un equipo verdaderamente apasionado es capaz de soportar la presión constante de los equipos y los pilotos, las largas semanas de preparación y la necesidad permanente de encontrar soluciones para los imprevistos que forman parte de la organización de cualquier evento de esta magnitud".

Por otro lado, el entorno en el que se desarrolla la competición resulta especialmente favorable y constituye un importante valor añadido cuando se sabe aprovechar. "Por último, contamos con una ventaja extraordinaria: la Península Ibérica ofrece unas condiciones excepcionales para la práctica del automovilismo. Disponemos de algunos de los mejores circuitos de Europa, técnicos altamente cualificados, infraestructuras de enorme calidad, una reconocida tradición en materia de oficiales de carrera y un clima que permite competir prácticamente durante todo el año. Todo ello ayuda a explicar por qué tantos pilotos internacionales eligen el Supercars Endurance y por qué los pilotos ibéricos encuentran hoy cada vez menos razones para buscar alternativas en otros países", subrayó.
Ese crecimiento no se refleja únicamente en la cantidad de participantes. La calidad de la parrilla ha aumentado de forma muy significativa, reuniendo a pilotos profesionales consagrados, jóvenes talentos procedentes de distintos continentes y equipos habituales de los principales campeonatos internacionales. Para muchos pilotos que comienzan su carrera, el Supercars Endurance se ha convertido en uno de los mejores lugares para aprender antes de dar el salto a competiciones de ámbito europeo.
Diogo Ferrão reconoce que esa evolución está siendo seguida muy de cerca por programas de formación y responsables de algunas marcas: "Cada vez es más frecuente que jóvenes pilotos interesados en construir una carrera en los GT lleguen hasta nosotros por recomendación de profesionales del automovilismo internacional e incluso de programas oficiales de fabricantes. Hoy existe la percepción de que completar una primera temporada en el Supercars Endurance representa una excelente oportunidad para adquirir experiencia, competitividad y madurez antes de dar pasos más ambiciosos".

Pero el campeonato nunca ha perdido una de las características que lo han distinguido desde su creación: reunir en un mismo paddock a pilotos profesionales y gentleman drivers, ofreciendo a cada uno un contexto competitivo adaptado a su momento deportivo.
En opinión del responsable de Race Ready, esa diversidad constituye una de las mayores riquezas del campeonato. "En realidad, es una situación bastante sencilla de gestionar. Hay muchos pilotos que solo más tarde consiguen compaginar su vida profesional con el sueño de competir con coches de altas prestaciones. Naturalmente, cuando empiezan más tarde, no tienen el mismo recorrido formativo que un joven piloto profesional", explicó, antes de añadir: "Precisamente por eso creamos la categoría GT4 Am. Funciona como un primer paso antes de pasar a la GT4 Bronze. Lo más interesante es comprobar la evolución de estos pilotos. Muchos comenzaron sin una experiencia significativa y, gracias a su talento, al uso de la telemetría, a los modernos sistemas de adquisición de datos y al apoyo de pilotos más experimentados, consiguen reducir sus tiempos por vuelta de manera impresionante. Al cabo de unos años, muchos ya compiten de tú a tú con pilotos considerados profesionales".
Esa filosofía de crear soluciones para diferentes perfiles de participantes explica también el crecimiento de la división GTC, que este año ha alcanzado la entidad suficiente para contar con una parrilla propia junto a los Turismos.

Según Diogo Ferrão, la categoría ha respondido a una necesidad existente en el mercado. "La GTC nació para permitir que coches GT cuya homologación ha expirado pudieran seguir compitiendo. Al mismo tiempo, ofrece una forma mucho más asequible de acceder al universo del Supercars Endurance sin exigir la inversión necesaria para adquirir un GT4 más reciente. Al principio era simplemente una categoría integrada en la parrilla de GT4. El interés fue creciendo hasta el punto de que ahora disponemos de las condiciones necesarias para organizar carreras propias, algo que representa un paso muy importante para el futuro de la división", reconoció el máximo responsable de Race Ready.
Si la GTC atraviesa una fase de expansión, la situación es diferente en la categoría de Turismos. A pesar de reunir coches muy interesantes, el número de participantes sigue estando por debajo de lo deseado.
Aun así, Diogo Ferrão cree que el camino ya ha comenzado: "Todavía no hemos alcanzado las cifras que nos gustaría, pero creo que la BMW M2 Cup Iberia puede desempeñar un papel importante en ese crecimiento. El BMW M2 Racing ha demostrado desde las primeras carreras que es un coche muy competitivo y capaz de ofrecer carreras excelentes. Quizá también exista un factor adicional entre los Turismos: Daniel Teixeira está compitiendo a un nivel muy alto y eso hace naturalmente más difícil derrotarlo. Pero estoy convencido de que, a medida que lleguen más coches a la Península Ibérica, veremos crecer esta categoría".
La creación de la BMW M2 Cup Iberia ha sido, de hecho, una de las principales novedades de la presente temporada. A pesar de las dificultades iniciales en el suministro de los vehículos, el balance del comienzo es claramente positivo y el futuro se contempla con optimismo. "Los primeros meses fueron, lógicamente, más complicados, porque se trata de un proyecto muy reciente. El primer coche no llegó a la Península Ibérica hasta finales de abril y eso limitó mucho las posibilidades de realizar pruebas con potenciales interesados", señaló Diogo Ferrão, antes de explicar: "Esa situación cambiará rápidamente. A partir de septiembre los plazos de entrega serán mucho más cortos y, con varios coches ya disponibles en la Península Ibérica —actualmente contamos con cinco—, podremos organizar muchas más jornadas de pruebas. Estoy convencido de que eso permitirá acelerar el crecimiento de la BMW M2 Cup Iberia".

Si el crecimiento es generalizado en la mayoría de las pruebas, existe un caso que escapa a esa tendencia. Vila Real, por las características propias de un circuito urbano y por su vinculación histórica con el público portugués, sigue presentando un número de inscritos inferior al del resto de las citas, con una parrilla casi exclusivamente nacional.
Diogo Ferrão no elude la cuestión. "Realmente, si observamos la lista de inscritos, en Vila Real acabamos teniendo prácticamente solo pilotos portugueses. Además, muchas veces los extranjeros que vienen disfrutan mucho de la experiencia, pero luego no regresan. Este año hemos tenido la excepción de Adam (Fawsitt), que volvió después de su primera participación la temporada pasada", reconoció.
La solución, admite, no será inmediata: "Creo que es algo que debemos analizar junto con los responsables del circuito para encontrar soluciones".

El caso de Vila Real remite, de hecho, a una cuestión más amplia: la construcción del calendario y el equilibrio permanente entre la identidad de las pruebas, la disponibilidad de los circuitos y los intereses de los equipos.
La estabilidad ha sido otra de las señas de identidad del Supercars Endurance. Aun así, la organización sigue analizando nuevas oportunidades, buscando siempre el mejor equilibrio entre los intereses de los equipos y la disponibilidad de los circuitos. "Cada año estudiamos diferentes posibilidades. Incluso la temporada pasada nos reunimos con los equipos para analizar algunas alternativas planteadas por distintos circuitos. El problema es encontrar fechas compatibles con los calendarios internacionales en los que también compiten muchos de nuestros equipos. Pero es un excelente problema. Significa que hay muchos circuitos interesados en acoger el Supercars Endurance. Eso demuestra el crecimiento del campeonato y también el público que hemos conseguido atraer en cada evento", concluyó Diogo Ferrão.
Ese crecimiento volverá a ponerse a prueba en la próxima prueba de la temporada, que se celebrará entre los días 25 y 27 de septiembre en el Circuit Ricardo Tormo, en Valencia, donde el Supercars Endurance regresará a la competición para un nuevo fin de semana puntuable para el Iberian Supercars y el Campeonato de España de Supercars.

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