Vila Real sigue seduciendo a los pilotos extranjeros de GT
- SuperCars Endurance GT4 South

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La próxima cita de las competiciones del Supercars Endurance tendrá un escenario diferente, con el pelotón desplazándose hasta el Circuito Internacional de Vila Real, uno de los trazados más exigentes y emblemáticos del automovilismo portugués, en una ronda que contará exclusivamente para el Campeonato de Portugal de Velocidad.
A primera vista, el hecho de que la prueba transmontana puntúe únicamente para la competición portuguesa podría limitar el interés de los pilotos extranjeros. La historia de Vila Real, sin embargo, demuestra precisamente lo contrario. La exigencia del trazado urbano, la conexión única entre la ciudad y el automovilismo y el ambiente que se vive junto a la pista continúan atrayendo a pilotos de diferentes nacionalidades, que consideran su paso por la “Bila” como una experiencia que va mucho más allá de los resultados.

Pero hay un elemento que continúa diferenciando Vila Real de cualquier otro escenario del calendario. El trazado transmontano ofrece a los pilotos un desafío poco habitual en los tiempos modernos, con curvas de alta velocidad diseñadas entre barreras, donde la precisión y el valor asumen un papel decisivo. La Descida de Mateus, una de las secciones más emblemáticas del circuito, es un ejemplo perfecto de esa identidad, una secuencia de infarto donde la confianza en el coche y en el piloto tiene que ser absoluta. Es precisamente esta combinación entre historia, dificultad técnica y proximidad con el público la que continúa alimentando la atracción de los pilotos extranjeros por la prueba.
Entre los debutantes en el mítico trazado transmontano estará Ángel Santos. El piloto español de Petrogold by Chefo Sport, que habitualmente comparte el Ligier JS2 R con Alejandro Iribas, tendrá en Vila Real al joven portugués Gabriel Caçoilo como compañero de equipo y afronta la prueba como una oportunidad especial. “Es una prueba importante del calendario, donde la afición portuguesa vive el automovilismo con mucha intensidad, por lo que es una experiencia que tenemos que vivir”, explicó el español.

El estreno en un circuito urbano añade además una dimensión diferente al desafío. Como reconoce Ángel Santos, “será mi primera oportunidad de competir en un circuito urbano. Tengo muchas ganas de ir a toda velocidad por las calles de Vila Real”. A pesar de la necesidad de adaptación al trazado, el objetivo sigue siendo ambicioso. “Tanto Gabriel Caçoilo como yo somos pilotos ambiciosos y lucharemos por la victoria en Vila Real”, afirmó el piloto que compite en la división GTX.
También el debutante Rodrigo Almeida afronta el paso por Vila Real como uno de los momentos más importantes de la temporada. El piloto mozambiqueño de Toyota Gazoo Racing Caetano Portugal, que tendrá a Francisco Mora como compañero de equipo, destaca la importancia histórica de la prueba. “Correr en Vila Real tiene un significado muy importante para mí, porque es uno de los circuitos más icónicos de Portugal, pero también porque será mi primera vez en Vila Real y afronto este desafío como algo positivo”, reveló el joven inscrito en la GT4 Pro.

Consciente de las particularidades de una pista donde cualquier error puede tener consecuencias inmediatas, Rodrigo Almeida sabe que el planteamiento deberá ser equilibrado. “En Vila Real todo puede pasar, por eso iremos siempre con el máximo cuidado posible, pero, por supuesto, cuando voy a una carrera es para ganar”, subrayó. El piloto considera además que el conocimiento del equipo será fundamental, destacando “los consejos de todos los que están conmigo y, sin excepción, de mi mánager Tiago Monteiro” como una ayuda importante para afrontar el reto.
Para Adam Fawsitt, que debutó el año pasado, Vila Real representa precisamente aquello que continúa haciendo especial al automovilismo. El piloto británico, al volante de un Porsche 911 Cup de Art of Speed, considera la prueba transmontana una oportunidad poco habitual en el calendario internacional. “Hay muy pocos lugares en el mundo donde todavía se puede competir con un GT moderno en auténticas carreteras públicas, entre casas y raíles de protección, como ocurría con los grandes pilotos de décadas pasadas. Vila Real es uno de ellos”, explicó el inglés que competirá en la división Cup.

El británico destaca la exigencia de un trazado que no permite falta de concentración. “Es un verdadero circuito urbano, con una historia que se remonta a los años 1930, y eso se siente cuando se atraviesan las zonas más rápidas. La pista exige un compromiso y una precisión totales, no hay margen para una trazada relajada”, afirmó. Para Fawsitt, la combinación entre el circuito, la región del Duero y el público convierten Vila Real en una prueba única. “Es uno de los eventos que marco en el calendario desde principios de año”, añadió.
Más que una carrera, el piloto de Art of Speed considera Vila Real una celebración de la esencia del automovilismo. “Representa el deporte del motor en su forma más pura y honesta. Es una prueba donde el resultado depende tanto del valor y del respeto por el circuito como del coche”, explicó. “Competir en un lugar con tanta historia, ante decenas de miles de personas junto a la pista, es un privilegio. Formamos parte de una historia mucho mayor que un simple fin de semana de competición”.

En cuanto a los objetivos para la edición de este año, Adam Fawsitt apuesta por un enfoque pragmático. “El primer objetivo es extraer todo lo que pueda del coche y de mí mismo en un circuito que castiga cualquier error. Hacer vueltas limpias, consistentes y llevar el coche hasta el final es la base”, afirmó. Después de eso, la ambición pasa por “ser competitivo en mi división, conseguir una buena posición en la parrilla y transformar eso en un resultado fuerte en las dos carreras”.
La capacidad de Vila Real para continuar atrayendo pilotos internacionales confirma el estatus especial de la prueba en el calendario, con la presencia también de la pareja formada por Stéphanie Hobeika y Will Hunt, al volante de un McLaren 570S GT4 de TRS. El desafío transmontano no es solamente una etapa más del Campeonato de Portugal de Velocidad, sino una oportunidad para pilotos de diferentes orígenes de enfrentarse a uno de los circuitos urbanos más exigentes e históricos de Europa.

Esta conexión internacional no es reciente. Durante las décadas de 1960 y 1970, Vila Real se convirtió en uno de los grandes escenarios internacionales de las competiciones de GT, recibiendo a algunos de los pilotos y máquinas más prestigiosos de la época. El desafío de las calles transmontanas ya entonces atraía a nombres de referencia del automovilismo mundial, creando una tradición que permanece viva y que las competiciones del Supercars Endurance buscan mantener, devolviendo al trazado de Vila Real una parrilla internacional y reforzando el estatus de una de las pruebas más singulares del calendario ibérico.
El 55.º Circuito Internacional de Vila Real se celebrará entre los días 10 y 12 de julio, prometiendo un nuevo capítulo de una historia que continúa uniendo pilotos, equipos y aficionados alrededor de uno de los grandes escenarios del automovilismo ibérico.

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